Síndrome de piernas inquietas

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El síndrome de las piernas inquietas (SPI) es cuando tienes un fuerte deseo de mover las piernas. Este impulso es muy difícil de resistir. A menudo viene con otras sensaciones incómodas en el interior de las piernas. Es muy difícil de tratar de explicar lo que se siente. La sensación podría ser como ardor, picazón, escozor u hormigueo.

Incluso puede ser más extrema y ser una sensación dolorosa. Estas sensaciones, junto con la necesidad de moverlas, se agravan con el reposo. Acostado o sentado puede ser muy difícil. El alivio temporal se encuentra al caminar o al mover las piernas. Este alivio tiende a suceder de inmediato.

Síndrome piernas inquietas

La necesidad de mover las piernas empeora por la noche y se alivia por la mañana. El SPI hace que sea muy difícil descansar o ir a dormir. Las personas con SPI grave pueden tener menos de cinco horas de sueño cada noche. El tiempo total de sueño es menor que con casi cualquier otro trastorno del sueño. El SPI más leves no perturba tu sueño. Las personas con SPI se sienten más cansadas y con menos energía durante el día. También son más propensas a sufrir de depresión o ansiedad.

Un problema relacionado, es que los músculos de las piernas pueden endurecerse o flexionarse aún más. Estos movimientos pueden estar fuera de tu control. En casos extremos, pueden tomar la forma de movimientos periódicos de las extremidades. Estos movimientos musculares simples y repetitivos pueden ocurrir cuando estás despierto (movimientos periódicos de las piernas de vigilia). Estos movimientos pueden hacer que sea aún más difícil para ti dormir. También pueden ocurrir durante el sueño (movimientos periódicos de las piernas en sueño). Estos movimientos te pueden despertar y hacer más difícil que vuelvas a conciliar el sueño de nuevo. El 80% a 90% de los pacientes con PSI también tienen movimientos periódicos de las piernas de vigilia.

El PSI leve puede presentarse solamente por un período corto de tiempo. También puede regresar después de un largo tiempo. Los síntomas tienden a ser más intensos y duran más tiempo. Normalmente comienza en las piernas, pero puede progresar más en el cuerpo. De vez en cuando comienza en los tobillos o los pies. ¿Qué tan mal te sientes después de varios días de sufrirlo?. Esto se agrava cuando no estás activo durante un largo período de tiempo. Esto podría ser debido a que estás sentado en un teatro, estás trabajando en un escritorio, o viajas un largo trayecto en avión o en coche.

Causas del síndrome de las piernas inquietas

Las causas del síndrome de las piernas inquietas son desconocidas en la mayoría de los pacientes, sin embargo, el estrés parece empeorar la condición. El síndrome de las piernas inquietas puede ser primario o secundario.

El síndrome de las piernas inquietas secundario está causado por una condición médica subyacente.

El síndrome de las piernas inquietas primario (idiopático) no tiene una causa subyacente conocida. El síndrome de las piernas inquietas primario es mucho más común que el síndrome de las piernas inquietas secundario.

En el síndrome de las piernas inquietas primario, sus causas son desconocidas, pero algunos de los factores de riesgo se conocen.

  • En el 25-75% de los casos, el síndrome de las piernas inquietas primario parece ser hereditario. Estos casos hereditarios de síndrome de las piernas inquietas tienden a comenzar más temprano en la vida y empeoran más lentamente que otros casos.
  • Factores psiquiátricos, el estrés y la fatiga pueden empeorar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas.
  • Muchas enfermedades diferentes pueden causar el síndrome de las piernas inquietas secundario.
  • Las dos causas más comunes del síndrome de las piernas inquietas son la anemia por deficiencia de hierro y la neuropatía periférica.
  • La anemia ferropénica ("poca sangre") significa bajos niveles de hemoglobina, la sustancia en la sangre que transporta el oxígeno y hace que la sangre sea roja.
  • La neuropatía periférica es el daño a los nervios de los brazos y de las piernas. La neuropatía periférica tiene muchas causas. La diabetes es una causa común de la neuropatía periférica. La neuropatía periférica provoca entumecimiento o falta de sensibilidad, hormigueo y dolor en las áreas afectadas.
  • Hasta el 40% de las mujeres embarazadas experimentan síntomas del síndrome de las piernas inquietas. Los síntomas suelen desaparecer a las pocas semanas después del parto.
  • Antecedentes familiares. El síndrome de las piernas inquietas parece ser hereditario, aunque un origen genético no ha sido descubierto.
  • La retirada de fármacos vasodilatadores, sedantes o imipramina son también una causa de los síntomas del síndrome de las piernas inquietas.
  • El consumo de cigarrillos es una causa del síndrome de las piernas inquietas.
  • Ciertos medicamentos o sustancias son también las causas del síndrome de las piernas inquietas. El alcohol, la cafeína, los medicamentos anticonvulsivos (por ejemplo, metsuximida, fenitoína), medicamentos antidepresivos (por ejemplo, amitriptilina, paroxetina), bloqueadores H2, el litio, los bloqueadores beta y los neurolépticos (antipsicóticos) pueden causar el síndrome de las piernas inquietas.
  • La cafeína, el alcohol y el consumo de tabaco, también son causa del síndrome de las piernas inquietas.
  • Otras causas secundarias del síndrome de las piernas inquietas incluyen la deficiencia de vitamina B-12, la deficiencia de magnesio, enfermedades renales graves (especialmente si se requiere diálisis), amiloidosis, enfermedad de Lyme, el daño a los nervios espinales, artritis reumatoide, síndrome de Sjögren, y uremia (la falla del riñón que causa la acumulación de toxinas en el cuerpo).

El tratamiento para el síndrome de las piernas inquietas

El tratamiento para el síndrome de las piernas inquietas depende de las características individuales de cada caso.

Algunos posibles tratamientos para el síndrome de las piernas inquietas son:

  • Terapia de conducta: para los casos leves del síndrome de las piernas inquietas (o SPI secundario) donde hay un menor descanso, tu médico puede recomendarte cambios en el comportamiento o estilo de vida. Algunos de los pacientes con el síndrome de las piernas inquietas leve encuentran que caminar, estiramientos, yoga, masaje, baños de agua caliente o fría y rituales de relajación ayudan a aliviar los síntomas.
  • Suplementos de hierro: para los pacientes con anemia o bajos niveles de hierro, el aumento de la ingesta de hierro puede aliviar o eliminar está condición.
  • Tratamiento farmacológico: en los casos más severos del síndrome de las piernas inquietas, el tratamiento farmacológico puede ser recomendado para controlar los síntomas. Generalmente, los médicos eligen dopaminérgicos, benzodiacepinas (depresores del sistema nervioso central), opioides y anticonvulsivantes. Los agentes dopaminérgicos, principalmente utilizados para tratar la enfermedad de Parkinson, han demostrado que reduce los síntomas del SPI si se consideran como el tratamiento de elección inicial.

El tratamiento médico para el síndrome de piernas inquietas

El primer principio del tratamiento de la terapia para el síndrome de piernas inquietas (SPI) es evitar las sustancias o alimentos que pueden estar causando o empeorando el problema. Evitar el alcohol, la cafeína y la nicotina en parte puede aliviar tus síntomas.

El médico debe revisar tus medicamentos y determinar si algún medicamento que estás tomando podría estar causando el problema. Las condiciones médicas subyacentes, como la anemia, deficiencias nutricionales, enfermedades renales, enfermedad de la tiroides, las venas varicosas, diabetes o enfermedad de Parkinson, se deben tratar.

Si la causa subyacente del síndrome de las piernas inquietas es una deficiencia de nutrientes, un suplemento de hierro, vitamina B12, ácido fólico o junto con una dieta normal puede ser útil. Algunos minerales o vitaminas afectan la capacidad del cuerpo para utilizar otros nutrientes o pueden causar toxicidad, por lo tanto los suplementos adicionales deben mantenerse bajo la dirección de un médico.

Puedes beneficiarte de la terapia física como tratamiento para el síndrome de las piernas inquietas, como el estiramiento, los baños calientes o fríos, baños de hidromasaje, compresas calientes o frías, masajes en las extremidades o la estimulación eléctrica o vibratoria de los pies y los dedos de los pies antes de acostarte. El ejercicio y técnicas de relajación también pueden ser útiles en el tratamiento del síndrome de las piernas inquietas.

Síndrome piernas inquietas en niños

Síndrome de las piernas inquietas durante el embarazo

¿Qué causa el síndrome de las piernas inquietas durante el embarazo?, los expertos no están seguros, pero sospechan que una combinación de factores ambientales y dietéticos, como la deficiencia de hierro o una sensibilidad a ciertos tipos de alimentos.

Lo que necesitas saber sobre el síndrome de las piernas inquietas durante el embarazo, es que con PSI, las piernas parecen tener vida propia, algo así como que están conectadas a una toma de corriente. Y aunque es posible que notes el síndrome más por la noche (cuando estás tratando de dormir), el PSI puede ocurrir en cualquier momento del día, cuando estás acostada o sentada.

Los tratamientos habituales para los calambres en las piernas, flexión y estiramiento, no funcionan, y los medicamentos que pueden aliviarte los síntomas están fuera de los límites durante el embarazo. Por desgracia, esto podría ser uno de esos síntomas que tendrás que aprender a vivir con él hasta que nazca tu bebé.

Qué es recomendable hacer si tienes el síndrome de las piernas inquietas

  • Mantén un diario de alimentos, y anotar lo que has comido antes de que experimentes lo episodios de SPI. Algunas mujeres encuentran que ciertos alimentos, como carbohidratos consumidos al final del día, pueden desencadenar el síndrome de las piernas inquietas, y de esta forma tú serás capaz de averiguar qué alimentos hacen que tus síntomas mejoren o empeoren.
  • Consulta a tu médico sobre las pruebas para la anemia por deficiencia de hierro
  • La acupuntura puede ayudar a algunas mujeres, al igual que el yoga, la meditación y otras técnicas de relajación.

El síndrome de las piernas inquietas en niños

El síndrome de las piernas inquietas (SPI) es un trastorno del movimiento en el que el niño o adolescente informa de un impulso incómodo e irresistible de mover sus piernas.

Para aliviar el malestar, el niño o adolescente mueve sus piernas, estira sus piernas, da giros, o se levanta y camina o corre alrededor. El alivio experimentado suele ser inmediato.

¿Qué causa el síndrome de piernas inquietas en niños?

La causa exacta de este trastorno no se conoce. EL SPI puede estar relacionado con un bajo nivel de hierro, o a veces está asociado con algunas enfermedades neurológicas, diabetes, o enfermedades del riñón.

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